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La Realidad del Egoísmo y el Apoyo Familiar

Es una huida del ego, que ante la posibilidad de imaginarse inválido y enfermo sale corriendo sin dejar rastro. Pasa siempre. No es un rechazo a la persona en situación de dependencia, es egoísmo con todas las letras, y demuestra, además de poca sensibilidad, mucha fragilidad.

Enfrentando la Discapacidad Sobrevenida

Brusco, imprevisto y desolador. Enfrentarse a un episodio de discapacidad sobrevenida, como es el que las personas con un ictus viven, es un asunto difícil. Sin entrar a valorar las secuelas, y la condición de cada paciente, que siempre son personales e individuales, los duelos derivados, suelen pasar por los mismos estados de negación, enfado, negociación, depresión y aceptación, ya sea en el rol familiar, profesional o personal.

El Impacto Emocional en la Familia

Son muchos los cambios y la experiencia previa nula, en la mayoría de los casos. Falta de confianza, rabia, tristeza, ansiedad, frustración o vacío son consecuencias normales, y el impacto emocional no sólo se experimenta entre los supervivientes del ictus, sino en sus familias, que serán apoyo esencial en el tiempo venidero. Por ello, este texto viene a reconocer el papel de este equipo de cuidadores, que muchas veces son los grandes olvidados.

La Fase Aguda: Acompañamiento y Conocimiento

En la fase aguda, los familiares dedican su tiempo al acompañamiento en el hospital. En este punto es muy recomendable conocer la enfermedad y las secuelas, con ayuda de los profesionales médicos y de la psicología. Los desajustes en la vida diaria afectan a todas las partes, pero mientras los parientes son cuidados en un entorno hospitalario, conviene que los familiares se dediquen tiempo y espacios, descanso y salud para no desesperar tan pronto.

Adaptación y Apoyo Durante la Rehabilitación

Aunque el temperamento sea distinto, inestable y malhumorado, debes entender que a veces, es parte de la enfermedad, distinguiéndolo, como consejo de interpretarlo como parte de su personalidad. Pide ayuda cuando sea necesario, bien sea profesional o informal, con el apoyo de amistades si fuesen colaboradoras o personal voluntariado, de entidades que hacen estupendamente la labor de escucha y acompañamiento.

En todo proceso de rehabilitación, una frase de las más escuchadas es la que alude al “poco a poco”, pero tienes que saber que no se trata de poco sino de que cada paso hace parte del camino y esto no es poca cosa. Centrémonos en el momento, aceptando el momento, sin ser obtusos con el pasado o miedosos por un futuro que desconocemos. Una vez estabilizado su situación clínica, y superada la fase crítica, regresar al hogar después de una lesión cerebral puede ser desconcertante y para otros, un motivo de celebración. Sea cual sea el caso, es tiempo de priorizar la rehabilitación, como tarea para recuperar las funcionalidades perdidas.

Cuidados Recíprocos y Conclusión

Si bien como familiares debemos evitar el paternalismo, la sobreprotección y el infantilismo, las personas con este daño cerebral sobrevenido deben tratar con paciencia, generosidad, apoyo y agradecimiento a sus familiares que con buena intención acompañan una situación que también para ellos, es muy difícil y sobrecargante.

Ambas partes se enfrentan a una situación desconocida. Toda la información que puedas recibir de expertos o personas que previamente hayan pasado por una situación similar, te servirán de mucha ayuda. Las afectaciones físicas, los problemas de memoria, las alteraciones conductuales, la dificultad de comunicación son algunas consecuencias del daño cerebral, sabiendo todo esto, es igual de importante saber reconocer el desgaste que supone cuidar y como encontrar ayuda para evitar o paliar esta situación.

Francisco Olavarría Ramos

Neuron

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