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  1. Especialización:

Cuando buscas un abogado, es clave encontrar a alguien especialista en el tipo de caso que estás enfrentando, y con más razón en casos de responsabilidad médica.

Un abogado especialista en este campo tiene un conocimiento profundo de las leyes, regulaciones específicas y medicina, lo que puede marcar la diferencia en tu caso.

Sin esta especialización, podrías encontrarte con un abogado que lucha por entender los matices médicos y legales durante el desarrollo de tu caso, lo que podría afectar negativamente tu situación, ya que los abogados contrarios no van a tener ese problema.

Consejo: Ahora, es fácil confirmar la especialización de un abogado explorando su página web y buscando indicadores claros de experiencia en el caso que va a llevarte. Si la página no recoge su dedicación exclusiva, es probable que no estés ante un especialista. 

2. Experiencia:

La experiencia es el ingrediente secreto en la receta del éxito legal. Un abogado que ha manejado casos similares al tuyo tiene una ventaja considerable.

La experiencia le brinda conocimientos sólidos, estrategias probadas y la capacidad de anticipar posibles desafíos. Contrariamente, un abogado sin experiencia puede enfrentarse a problemas que nunca ha visto antes, y caer en errores sencillos, lo que podría complicar tu caso.

             Consejo: Para evaluar la experiencia de un abogado, busca casos similares previamente manejados y examina reseñas o testimonios que respalden su historial. Un abogado experimentado estará encantado de compartir experiencia.

3. Reputación:

La reputación de un abogado es como su carta de presentación en el mundo legal. Una buena reputación indica fiabilidad, ética de trabajo y éxito previo.

Esto puede influir en la disposición de las partes contrarias a negociar o en la actitud de los tribunales hacia tu caso. Por otro lado, una mala reputación podría obstaculizar las posibilidades de obtener resultados positivos.

             Consejo: Verifica la reputación del abogado mediante reseñas, otras páginas web que lo recomienden, pregunta a otros abogados de la misma especialidad. Una sólida reputación habla de confiabilidad y éxito en el manejo de casos.

4. Comunicación:  

La comunicación es clave en cualquier relación, y la relación con tu abogado no es diferente. Un abogado que se expresa claramente y escucha tus preocupaciones te mantendrá bien informado sobre el progreso de tu caso.

Sin una comunicación efectiva, podrías sentirte desconectado del proceso legal, malinterpretar información importante o tomar decisiones basadas en malentendidos.

             Consejo: La capacidad de comunicación del abogado puede ser evaluada durante la consulta inicial. Observa cómo explica conceptos legales y cómo responde a tus preguntas. Si el abogado no es capaz de hacerte entender con claridad cómo se va a llevar el caso, es probable que no sepa del tema. Si sales de la primera reunión con más dudas que seguridades, no es tu abogado. Una comunicación clara es fundamental para una relación efectiva.

 5. Disponibilidad:

La disponibilidad de tu abogado es crucial, un abogado que puede dedicar tiempo y atención suficientes a tu caso puede responder rápidamente a emergencias, realizar investigaciones exhaustivas y mantenerte actualizado.

Por otro lado, la falta de disponibilidad puede traducirse en retrasos, falta de información y la posibilidad de perder plazos importantes. La atención oportuna marca la diferencia entre una representación legal efectiva y una experiencia frustrante.

Consejo: Confirma la disponibilidad del abogado al discutir su carga de trabajo actual y su capacidad para dedicar tiempo a tu caso, ya que es el fallo más común de los abogados de renombre. Asegúrate de que quién va a llevar el caso de principio a fin, y no va a cambiar el día del juicio. Si el abogado te dice que no tiene tiempo para llevar tu caso es que es un buen abogado, y podrás pedirle que te recomiende otro profesional con absoluta confianza.

Asimismo, es imprescindible que te garanticen que cualquier duda o consulta será resuelta directamente por el abogado con quien podrás tener llamadas directas cuando lo precises. La mejor señal es que se establezca un coste por llamadas, si el abogado lo propone, es el adecuado.

6. Costes y tarifas:

Entender la estructura de costes desde el principio es esencial al elegir un abogado. Algunos abogados trabajan con tarifas fijas, otros con tarifas por hora o basados en el éxito del caso. Conocer claramente los costos involucrados te permite evitar sorpresas financieras y asegurarte de que los servicios legales se ajusten a tu presupuesto. Sin esta transparencia, podrías encontrarte con tarifas ocultas o malentendidos sobre la compensación del abogado, generando estrés financiero innecesario.

Consejo: La hoja de encargo es el contrato donde vienen los costes del abogado, debe firmarse antes de empezar. Antes de comprometerte, es esencial entender la estructura de tarifas del abogado. Pregunta directamente sobre costes, honorarios y cualquier tarifa adicional para evitar sorpresas y asegúrate que incluye.

7. Recursos externos:

Un buen abogado no solo depende de sus habilidades, sino también de los recursos a su disposición. En casos de negligencias esto incluye a expertos médicos -peritos- tanto de praxis como de valoración.

Un especialista siempre contará con un equipo para abordar tu situación de manera integral. En cambio, un abogado no especialista no tendrá los recursos necesarios podría verse limitado en su capacidad para construir un caso sólido, afectando la calidad de la representación legal.

8. Estrategia legal:

Preguntar sobre la estrategia legal que tu abogado planea utilizar es crucial. Una estrategia clara y bien planificada indica preparación y compromiso.

Saber cómo piensa abordar tu caso te brinda confianza en su enfoque y te permite comprender el camino legal que tomará. La ausencia de una estrategia clara puede generar incertidumbre y desconcierto, lo que dificulta la comprensión de tu situación y las posibles acciones a seguir.

             Consejo: Durante la consulta inicial, pregunta sobre la estrategia legal propuesta para tu caso. Un abogado preparado tendrá un enfoque claro y te explicará cómo planea abordar tus preocupaciones, aunque puede requerir el estudio previo de toda la documentación para poder definir su estrategia en una segunda entrevista.

9. Confianza personal:

La confianza personal con tu abogado es vital. Debes sentirte cómodo compartiendo detalles íntimos sobre tu situación y confiar en que tu abogado aborde tus preocupaciones con seriedad.

Una buena relación cliente-abogado construye una base sólida para la colaboración efectiva. Si no hay confianza personal, la comunicación puede ser difícil, y podrías sentirte reticente a discutir aspectos cruciales de tu caso, debilitando la relación y la representación legal.

             Consejo: Confía en tus instintos durante la consulta inicial para evaluar si hay una conexión personal con el abogado, los procesos son largos y la confianza personal es esencial para una colaboración efectiva en todo el proceso legal.  

10. Nuestra recomendación:

Todos estos consejos te servirán para elegir abogado en cualquier tema, pero si estás leyendo este artículo en nuestra página de Ictus cerebral, es probable que estés buscando un abogado por un caso de negligencia médica en ictus, en ese caso nuestra recomendación es Aguirre Abogados, es un despacho especializado en reclamaciones por daño cerebral, como un error diangóstico en ictus o un nacimiento con parálisis cerebral, o accidentes con daños medulares, tienen mucha experiencia y cuentan con un buen equipo médico.

Consejo: Lamentablemente cogen pocos casos, pero tómalo como primera opción, además, si no pueden hacerse cargo de tu caso pídeles que te recomienden a otro despacho y que hagan seguimiento del proceso, sería la mejor garantía.

Nota final:

Una vez definidos cuales son los requisitos del buen abogado haz una reflexión sobre cómo puedes tú ayudar a tu abogado, que es algo que servirá mucho en el desarrollo de tu caso.

Elección de abogado. Las dudas en un primer momento son normales, pero te recomendamos que no consultes desde el principio a varios abogados al mismo tiempo, sólo lograrás crearte más dudas y retrasar el procedimiento. Sigue los consejos que te hemos dado, elije un abogado y sólo si no te convence acude al siguiente.

Da tiempo y date tiempo. Una vez que el caso está en manos del abogado, déjale trabajar, no atosigues con todo lo que te han contado en el trabajo, en la reunión familiar, o con cosas que se van ocurriendo. La gente que se comporta así hace que los abogados acaben temiendo las llamadas de sus propios clientes. Antes de llamar a tu abogado, escribe lo que le vas a contar en un papel y releelo, analiza si es tan relevante como para que deje de estudiar tu caso.

Mal funcionamiento de la justicia. Ten en cuenta que la Justicia tiene sus límites, pero no son culpa de tu abogado, quejarte a tu abogado de lo que tarda la justicia o lo mal que funciona le va a hacer sentirse mal y crear un mal ambiente, seguro que ya sabe y lo sufre a diario.

Un buen abogado no es un buen amigo. Los abogados siempre deben estar dispuestos a hablar del caso que llevan, pero no conviene tomar al abogado como un amigo y cargarle con asuntos paralelos que no tienen que ver con el caso que le has encargado.

Esperamos que estos consejos te sirvan si tienes la necesidad de contrata un abogado.

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