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En la lucha por garantizar la salud de los pacientes con daños cerebrales, es crucial abordar las negligencias médicas que rodean el diagnóstico de Ictus Cerebral. A lo largo de los años, hemos identificado patrones de errores médicos que se repiten con frecuencia y que, en muchos casos, podrían evitarse con una mayor concienciación en el sistema sanitario.

Negligencias más comunes

Uno de los errores más comunes se relaciona con el diagnóstico de los ictus isquémicos, que representan aproximadamente el 80% de los casos de ictus cerebral. Estos ocurren cuando un trombo bloquea el flujo sanguíneo en una arteria cerebral, privando una parte del cerebro de oxígeno. Si bien el tratamiento es altamente efectivo, es crucial actuar rápidamente, ya que el tiempo es limitado.

Los Ictus Transitorios, conocidos como AIT (Accidente Isquémico Transitorio), son episodios que pueden preceder a un ictus completo. A menudo, estos episodios temporales presentan síntomas similares a los de un ictus, pero no dejan secuelas. Identificar y actuar con urgencia durante un AIT es una oportunidad única para prevenir daños cerebrales más graves.

Error diagnóstico en AIT

Lamentablemente, los síntomas de AIT a veces desaparecen antes de que el paciente llegue al centro de salud o al hospital. En tales casos, se pueden realizar pruebas de fuerza o sensibilidad, que a menudo resultan normales, lo que lleva a altas médicas incorrectas. Esto se considera una negligencia médica, ya que se debe remitir al paciente a una unidad de ictus y comenzar la medicación para evitar la aparición de un ictus establecido.

Error diagnóstico en TAC

Otra negligencia común implica la interpretación de los TAC cerebrales. Si bien un TAC puede detectar un ictus hemorrágico, no es capaz de descartar un ictus isquémico durante las primeras 24 horas. Dar de alta a un paciente basándose en un TAC negativo constituye un error diagnóstico y una negligencia médica.

La solución a todos estos problemas radica en remitir al paciente a un servicio de neurología ante cualquier sospecha de ictus. La concienciación y la formación de los profesionales médicos son esenciales para evitar estos errores y garantizar una atención de calidad que proteja la salud cerebral de los pacientes.

Artículo en colaboración con Aguirre Abogados, si consideras que en tu caso hubo una negligencia médica CONSULTANOS sin compromiso

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